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POLITRAUMATIZADOS

La atención al paciente politraumatizado es importantísima, debe de categorizarse y tener un protocolo establecido para poder salvarle la vida y minimizar las complicaciones futuras.
El paciente que ha sufrido un accidente de alta energía es un paciente grave, donde han de priorizarse las medidas a adoptar con el fin de salvarle la vida y de conseguir una recuperación lo más adecuada y precoz posible, minimizando las secuelas. Se expone la actuación racional de actuación del cirujano ortopédico dentro del equipo multidisciplinar de atención al politraumatizado, basándonos en el concepto de control de daños.

Conocer la problemática del paciente politraumatizado es esencial para todos los profesionales que trabajan en los servicios de urgencias, y enseñar de modo correcto a los estudiantes de todas las disciplinas que componen las ciencias de la salud es una labor esencial.

Lo primero que hay que hacer en estos pacientes es salvarles la vida, atendiendo a las causas que pueden arrebatarla, y hay que ver que el paciente pueda ventilar o respirar, el estado circulatorio sea el adecuado, controlar las hemorragias y ver donde potencialmente pueden existir hemorragias internas, asimismo la función neurológica ha de valorarse.

Los traumatólogos haremos un control de daños, que consiste en ver que lesiones son las potencialmente más graves y que debemos atender primero para estabilizar al paciente.

Hemos de atender las fracturas de pelvis y las fracturas de huesos largos, conociendo su problemática particular. Así una fractura de pelvis que afecte la parte posterior del anillo, causará un sangrado que debemos controlar: Disminuyendo el espacio de sangrado (bien por compresión directa -técnica de empacado- o bien aplicando una fijación externa – que puede ser tan simple como poner una sábana alrededor de la pelvis o aplicar un fijador externo-). Las fracturas de huesos largos por otra parte deben de estabilizarse con lo que se minimizará el sangrado y las embolias grasas.

Estabilizar el paciente en cuanto a sus fracturas, es la forma más eficaz y eficiente para que posteriormente pueda tratarse de modo adecuado en los servicios de reanimación y/o cuidados intensivos.

Una vez estabilizado el paciente es cuando podemos realizar cirugías más definitivas, que mejoren la función, como puede ser la estabilización o la fijación interna mediante placas y tornillos de pelvis u otras estructuras.

Exponemos un caso ilustrativo para comprender estas técnicas y conocer la visión de la cirugía ortopédica y traumatología, de un accidentado con múltiples fracturas y potencialmente causantes de problemas médicos importantes en un paciente.

Como siempre esperamos pueda ser útil.

Este artículo ha sido elaborado por el Dr. Emilio J. Salmerón Martínez, Doctor en Medicina y Cirugía, Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, y tiene una finalidad docente para los profesionales de ciencias de la salud en formación, también es divulgativo para concienciar a los pacientes y familiares de la gravedad de determinadas lesiones cuando se producen.