rodilla

TRANSPLANTE DE APARATO EXTENSOR DE LA RODILLA

 

 

Una de las técnicas quirúrgicas que más despiertan la curiosidad en Medicina es el tema de los trasplantes, en el campo de la Cirugía Ortopédica y Traumatología los transplantes suenan a reimplantes de miembros, a transplantes microquirúrgicos de extremidades (manos, etc). Dentro de estos transplantes, aceptando el término genérico de esta entidad, el transplante de tendones y hueso es una técnica habitual en nuestros servicios (injertos óseos libres o vasculares, ligamentoplastias heterólogas, etc…). Ha sido posible gracias al desarrollo de los bancos de huesos y tejidos, y al hecho de la relativa acelularidad (o escasa cantidad de células) presente en los tendones, que conlleva que no se manifiestan de forma florida los mecanismos de reacción inmune o rechazo al tejido transplantado.

En el tratamiento de la artrosis de la rodilla, el desarrollo de las prótesis ha supuesto un avance enorme, y la solución eficaz y eficiente de los problemas de dolor, incapacidad de deambulación y movilidad para un colectivo enorme de personas afectas por este problema. Sin embargo el déficit de un aparato extensor competente es una contraindicación formal para implantar una prótesis de rodilla, teniendo que recurrir a otras técnicas como las artrodesis de rodilla, o procedimientos paliativos.

Aún así las personas portadoras de una prótesis de rodilla, que por desgracia sufren una lesión en el mecanismo extensor de la rodilla: CUADRICEPS-TENDON DEL CUADRICEPS-PATELA (RÓTULA)-TENDON PATELAR- TIBIA, ven seriamente comprometida la posibilidad de mantener la función articular, y más aún de conservar la prótesis.

Por ello se desarrollaron técnicas para tratar esta complicación, indudablemente lo primero es pensar en realizar una técnica con los propios tendones del paciente, pero en un gran número de ellos, son rodillas multioperadas, o estos no están disponibles (les dedicaremos otro capítulo a estas técnicas).

La aparición de los primeros resultados en la literatura con éxitos relativos en el tratamiento empleando injertos de hueso-tendón completos, llevó a profundizar en la técnica, y así hoy día es una realidad,  accesible y sencilla, y con un margen de garantías suficiente como para indicarla en múltiples procedimientos.

De otro modo, no han de realizarse tratamientos para evitar el Rechazo de los tejidos implantados, lo que supone  sin duda una ventaja increíble.

Así podemos solucionar problemas muy serios en pacientes que padecen este problema, y en otros casos podemos dar calidad de vida y autonomía a personas que la tienen limitada.

Exponemos de forma sencilla lo que es la técnica, cómo la realizamos nosotros, y mostramos un ejemplo clínico de aplicación que la ilustra.

Queremos dar la gracias a los Doctores Simón Campos y Pedro Guillén, que nos enseñaron y guiaron en el tratamiento de estas patologías, maestros y conocedores en profundidad de esta articulación de RODILLA.

codo

ARTROSIS DE CODO EN PACIENTES JOVENES

ARTROSIS DE CODO. ARTROPLATIA HUMERO CUBITAL.
TECNICA DE OUTERBRIDGE-KASHIWAGI

La artrosis de codo en pacientes jóvenes continua siendo un grave problema, con soluciones no muy preclaras.
La técnica de Outerbridge-Kashiwagi continua siendo una alternativa eficaz, puesto que no se puede en muchas ocasiones realizar todo el procedimiento por vía artroscópica.
La combinación de ambas puede ayudarnos a solucionar el problema.
Es una técnica indicada en pacientes jóvenes, trabajadores de esfuerzo, con artrosis de codo, con dolor en los últimos grados de fleco-extensión (no en todo el arco de movilidad del codo).
Consigue resultados excelentes y buenos en un 80%.
La combinación de una artroscopia permite tratar y diagnosticar mejor a los pacientes.
En esta técnica debe prestarse atención a no lesionar el cubital ni a producir una fractura de columnas humerales.
Es una técnica totalmente vigente y que ha de tenerse en el arsenal terapéutico para ofertar soluciones realistas a nuestros pacientes.

rodilla

TRANSPLANTE DE MENISCO

Se presenta la técnica quirúrgica para la realización de un transplante meniscal.S

Se exponen dos casos clínicos, en ambos la técnica se ha asociado a una ostentomía femoral de sustracción para recuperar el eje de carga de la extremidad.

Asimismo en un caso se ha añadido una técnica de injerto de consorcios autólogos, cultivados en malla, conocida como MACI.

Se muestra como estas técnicas no son incompatibles, sino más bien complementarias y pueden asociarse.

En nuestro caso siempre hemos realizado primero el transplante de menisco, al que hemos asociado si nos ha parecido necesario la técnica MACI, y posteriormente una vez recuperada la fleco-extensión de la rodilla, hemos añadido de ser necesaria la osteotomía femoral.

Con esta pauta nuestros resultados han sido sistemáticamente excelentes.

En la técnica de transplante meniscal externa, nos hemos decantado por conservar ambos extremos meniscales unidos por el fragmento óseo original, realizando un marqueteado de la meseta huésped, pues de este modo conservamos las inserciones del menisco a transplantar en su longitud original y evitamos “pliegues” o tensiones que puedan comprometer el injerto.

En las osteotomías siempre nos hemos decantado por las osteotomías de sustracción por medial, pues nos han parecido biomecánicamente más estables.

mano y muñeca

RECONSTRUCCION DE POLEAS FLEXORAS

RECONSTRUCCION DE POLEAS FLEXORAS

El sistema de poleas flexoras digital es fundamental en la función de los dedos. Ante secciones de tendones flexores una de las causas más frecuentes e importantes de fallo en la reconstrucción es no dotar al dedo de unas poleas eficaces y eficientes.
Siempre se deben de reconstruir las poleas flexoras A2 y A4, que se encuentran sobre la primera y la segunda falange respectivamente.
El comprobar que el tendón desliza correctamente por las mismas es esencial en la reconstrucción tendinosa, bien sea aguda o diferida.
Exponemos en el vídeo adjunto un caso de lesión del sistema de poleas digital y sus consecuencias.
Asimismo exponemos las formas de reconstrucción de estas poleas flexoras.

 

 

 

El sistema de poleas digital está diseñado de forma que los tendones flexores extrínsecos deslizen de una forma eficaz y eficiente a lo largo de la cadena digital.

Permiten que un segmento articular intermedio como la segunda falange pueda trabajar con fuerza y precisión.

El conocimiento de las mismas y la forma de abordarlas en la reconstrucción quirúrgica cuando se enfrenta un cirujano a una lesión de un tendón flexor es crucial para obtener un buen resultado.

Muchas veces la lesión tendinosa en agudo coincide con una polea esencial, y la reparación va a quedar bajo la misma. Hay que planificar cómo se va a abordar la polea, cómo se va a abrir, para poder posteriormente garantizar un cierre donde el tendón discurra, no quede estenosado y la polea sea eficaz.

Siempre se han de reparar las dos poleas críticas, definidas muchos años atrás: la A2 y la A4, para que el tendón no desarrolle un fenómeno al flexionarse conocido como cuerda de arco, y que sea visible en la piel, lejos de estar sujeto al canal digital fibro-óseo.

En casos de reparación diferida, muchas veces nos encontramos ante sistemas destruidos que hemos de reparar previamente a la colocación de varillas de silastic o Hunter, para obtener un buen canal digital donde discurra el injerto tendinoso elegido.

Los últimos sistemas de arpones, nos han facilitado mucho las técnicas quirúrgicas, pues evitan pasos complicados como pueden ser en las antiguas descripciones de Litter el paso por el sistema dorsal o extensor, o en los casos mostrados, los desgarros al pasar los tendones por tejidos muy fibrosados.

Este artículo sobre la artrosis del pulgar o rizartrosis ha sido elaborado por el Dr. Emilio José Salmerón Martínez; Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en cirugía ortopédica y traumatología. Pueden consultarle en cualquiera de sus consultas   y también on-line.

Si les es más cómodo pueden llamar al teléfono de consulta:

868 911 332

mano y muñeca

ARTROSIS DEL PULGAR O RIZARTROSIS

ARTROSIS DEL PULGAR O RIZARTROSIS

 

La artrosis del pulgar o rizartrosis es un proceso tan frecuente que supone la causa más frecuente de cirugía en un servicio de cirugía de la mano. Resulta invalidante para el paciente puesto que supone una incapacidad en las funciones principales de la mano, que afectan a la capacidad de oposición del pulgar, a la capacidad de hacer pinzas con los otros dedos, que nos permite coger objetos, instumentos, y poder trabajar con ellos o manipularlos.

La artrosis del pulgar se pone de manifiesto cuando las lesiones han producido un deterioro cartilaginoso, pero esta rizartrosis puede prevenirse en los primeros estadíos si prestamos atención a síntomas clave como dolor del pulgar, dolor al coger objetos, pérdida de fuerza en la mano, disminución de la movilidad. Sobre todo tienen que prestar atención jugadores de golf, jugadores o deportistas que usen la mano: baloncesto, balonmano, voleibol, etc…; así como amas de casa, personas que utilizen las manos en posiciones extremas: peluqueros/as, costureras, sastres, personal de confección; e incluso oficinistas o quienes trabajen mucho con ordenadores.

El mejor tratamiento será la prevención, y para ello se deben de conocer los síntomas iniciales pues de otro modo se desarrollará esta rizartrosis.

Esperamos que este artículo sobre la artrosis del pulgar o rizartrosis, les pueda ser útil a deportistas, trabajadores manuales, y todas aquellas personas que la padezcan.

 

 

La rizartrosis es una de las patologías más frecuentes de consulta por problemas en la mano, y la primera causa de cirugía por dicha afección.
La mano humana, es el instrumento del que se sirve el cerebro, para poder realizar las tareas y llevar a cabo las ideas; nos permite manipular objetos, agarrar, hacer fuerza…..; dentro de la mano, el pulgar o primer dedo, es un logro evolutivo que nos ha permitido diferenciarnos de otras especies, y conseguir los logros que todos vemos. En los simios más evolucionado incluso, el pulgar no puede realizar las funciones del humano, son más pequeños y están implantados más próximales.
La columna del pulgar está formada por el pulgar propiamente dicho, con las falanges (dos en este caso), el metatacarpiano, el trapecio y el escafoides.
La disposición de estos huesos, hace que se puedan realizar las pinzas finas de oposición entre el pulgar y el resto de huesos, y podamos manipular objetos delicados, asimismo que podamos realizar una fuerza precisa y concentrada en un punto.
Con el uso, la edad, la profesión, patologías concomitantes…., la articulación más vulnerable de esta columna del pulgar, la trapecio-metacarpiana, sufre una degeneración, una artrosis en definitiva, y a partir de aquí comienzan los problemas con la mano….
¿QUE SINTOMAS APARECEN?:
Los pacientes afectos de rizartrosis cominzan quejándose de DOLOR, es un dolor que se provoca al manipular objetos, al hacer la pinza.
Como consecuencia del dolor el paciente no puede coger los objetos con FUERZA, por tanto estará DISMINUIDA.
Conforme el proceso avanza los movimientos más extremos comienzan a limitarse: LIMITACION DE LA MOVILIDAD.

En la radiografía de la izquierda, aparece claramente lo que estamos indicando, se trata del primer dedo y en la base del mismo, vemos como debería existir una articulación, la trapecio-metacarpiana, que prácticamente ha desaparecido, existiendo osteofitos (o crecimiento de hueso compensatorio, quistes, geodas….).
Este es un caso de larga evolución, años en los que el paciente ha estado “aguantando” dolor, y que acude con gran limitación de la movilidad y pérdida de fuerza.
TRATAMIENTO:
En los primeros estadíos, el tratamiento consiste en aliviar el dolor, usando para ello de medicación anti-inflamatoria y analgésica, y restringiendo la movilidad mediante el uso de férulas que la limiten y no provoquen el dolor.
En los estadíos más avanzados, el tratamiento será quirúrgico.

Tratamiento Quirúrgico:
Si la articulación no está muy afectada, y dependiendo del proceso de base que haya propiciado la patología, se pueden realizar cirugías para intentar conservar la articulación y que no progrese la enfermedad o lo haga de modo más lento, básicamente mediante osteotomias del primer metacarpiano.
Lo más frecuente sin embargo, es que los pacientes nos consulten cuando la afección está más desarrollada, y tengamos que recurrir a procedimientos sintomáticos, es decir de alivio de los síntomas para tratarles; aquí es donde cobra mucha importancia: La profesión del paciente, el uso que se emplea con la mano, las necesidades, la edad….
El porque de esta diferenciación es sencillo de explicar: Un paciente acude por dolor, limitación de la movilidad y pérdida de fuerza como hemos explicado, en el estado actual de la medicina, por desgracia carecemos de métodos quirúrgicos que puedan satisfacer todos los objetivos a la vez, es decir:
CASO 1.- Si un paciente necesita fuerza en la mano, la operación diseñada para esto aliviará el dolor y mantendrá la fuerza, pero a costa de perder la movilidad de la articulación trapecio-metacarpiana y los movimientos más finos, pues ofreceremos una ARTRODESIS, o fusión de la articulación, que es un procedimiento tradicional que se indica en trabajadores manuales que alivia el dolor conservando la fuerza.

CASO 2.- Un paciente que no necesita fuerza en la mano, con dolor en los movimientos, el caso más frecuente es el de una ama de casa o una persona de mediana edad ( más de 60); en estos casos ofertamos al paciente mantener la movilidad de la articulación (se puede ofertar también una artrodesis), y para ello contamos con dos grandes grupos de técnicas: ARTROPLASTIA DE INTERPOSICIÓN BIOLOGICA o una PROTESIS ARTIFICIAL.
Las Artroplastias de Interposición Biológicas, consisten en interponer un material biológico, la mayoría de las ocasiones un tendón (palmar, abductor…) en la articulación, retirando en muchas ocasiones una de las superficies afectas (normalmente el trapecio). Son técnicas muy efectivas en el alivio del dolor, conservando la movilidad, aunque la fuerza o la capacidad de hacerla se vé mermada (aproximadamente en un 70%).
Las prótesis artificiales, de las que se dispone de distintos modelos, permiten conservar la movilidad, alivian el dolor, y mantienen algo más de fuerza; nuestros resultados personales han sido muy satisfactorios con este tipo de técnicas y en nuestra serie hay pacientes que la llevan implantada más de 20 años. Su problema es el mismo que con otras prótesis, están sujetas al desgaste, a la luxación, a la infección….., etc.

Este artículo sobre la artrosis del pulgar o rizartrosis ha sido elaborado por el Dr. Emilio José Salmerón Martínez; Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en cirugía ortopédica y traumatología. Pueden consultarle en cualquiera de sus consultas   y también on-line.

Si les es más cómodo pueden llamar al teléfono de consulta:

868 911 332