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DOLOR DE CADERA. OSTEONECROSIS DE CADERA

La necrosis ósea aséptica es un proceso frecuente e invalidante. Ha de reconecerse precozmente pues de no hacerlo conduce a una artrosis y a una impotencia funcional importante. Ha de sospecharse ante cualquier dolor inespecífico de cadera, sobre todo si existen causas como enfermedades que producen hipercoagulabilidad, el paciente ha estado sometido a terapia con corticoides, o ha sufrido traumatismos importantes en la región de la cadera. Exponemos un resumen de dicha enfermedad.

DOLOR DE CADERA POR OSTEONECROSIS.

 

La ostenecrosis de cadera, necrosis ósea aséptica, necrosis avascular, y otros diferentes topónimos con que se la conoce y que hacen referencia a un proceso donde el hueso subcondral de la cadera no recibe aporte sanguíneo y por tanto muere, es un proceso frecuente (en USA se detectan según distintos autores entre 10.000-20.000 casos nuevos por año, y representa un 10% de las prótesis totales de cadera que se implantan) e invalidante, pues si no se trata adecuadamente conduce a una artrosis de cadera con impotencia funcional y dolor.

El proceso afecta a personas jóvenes en la 4 – 6 década de la vida, y suele ser súbito, con dolor en región inguinal irradidado a la cara medial del muslo (nervio obturador).

Sus causas muy variadas, podemos clasificarlas en aquellas que producen una disrupción brusca del aporte sanguíneo a la cadera ( fractura, luxación, …), de aquellas que afectan a la microcirculación o pequeños vasos intraóseos, bien de forma externa o comprimiéndolos (edema, aumento de presión en la cadera, ….), o bien de forma interna (formación de microémbolos o microtrombos en los mismos…-lupus, buceadores, etc..): Reconociendo la etiología vascular, esta última causa de hipercoagulabilidad viene imponiéndose como la principal causa.

Entre los factores extrínsecos se ha asociado siempre a la ingesta alcohólica y a la toma de corticoides.

El reconocimiento de estos factores de hipercoagulabilidad, la hace susceptible cada vez más al tratamiento con fármacos anticoagulantes (sobre todo si reconocemos anticuerpos anti-fosfolípidos, lúpicos, etc…).

El método de diagnóstico es la Resonancia Magnética Nuclear, y las clasificaciones antaño utilizadas (Steimberg, Ficat y Arlet, etc…), se han adaptado a la misma, pues cuando se detectan los signos radiográficos más tempranos el proceso está avanzado y la destrucción ósea se puede catalogar de importante.

Por tanto en su reconocimiento se ha de mantener un alto índice de sospecha para el diagnóstico y no dudar en solicitar una Resonancia Magnética para descartarla.

El diagnóstico diferencial incluye un proceso benigno, como es el edema medular transitorio, que tiene un curso benigno, y que se caracteriza por no afectar la cortical ósea.

Una vez diagnosticada, para nosotros ha sido importante el indicar la descarga de la articulación mediante el uso de bastones, el uso de fármacos analgésicos y anticoagulantes, y la terapia electromagnética.

En los estadíos iniciales, las perforaciones con aporte de factores angiogénicos y osteogénicos nos ha dado buen resultado.

Lo importante es prevenir que la cadera se colapse, que pierda su esfericidad, y son signos de mal pronóstico si la cantidad de hueso afecta es muy importante o si está afectado el pilar lateral.

Las terapias de osteotomías tipo en flexión de Steimberg o rotacional de Sugioka, que se pusieron de moda en los años 90 del pasado siglo, tienen unos resultdos mediocres, y por supuesto lejos de los indicados por sus autores.

Siguen manteniendo su vigencia los injertos vascularizados, microquirúrgicos tipo HOri, con arteria peronea, que están indicados hasta en un estadío III (su limitación sería la enfermedad causante pues por ejemplo si es secundaria a una leucemia, un lupus, etc.. la enfermedad de base puede producir que no sea efectiva o se vuelva a trombosar el injerto…) o los injertos de cresta iliaca con su rama vascular perforante (pero que obligan a estancia en hospital durante más de 3 semanas y con la cadera flexionada).

En estadíos avanzados, debemos recurrir a las prótesis de cadera. Fueron prometedoras las de tipo resurfacing, pero la tribología metal-metal está hoy día en entredicho por la liberación iónica y por los pseudotumores, indicándolas sólo en casos seleccionados y por manos expertas. Intentamos en pacientes sin sobrepeso el uso de artroplastias de vástago corto para preservar la mayor cantidad de hueso posible. Hay que indicar sin embargo, que los resultados de las prótesis de cadera en individuos afectos de necrosis ósea aséptica son peores que en la población general por muchas circunstancias (son individuos más jóvenes, mayores demandas, existen enfermedades de base, etc…).

En los siguientes vídeos pueden encontrar de una forma gráfica mayor información sobre el tema.

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Este artículo ha sido elaborado por el Dr. Emilio J. Salmerón Martínez, doctor en medicina y cirugía, especialista en cirugía ortopédica y traumatología.

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DOLOR EN LA CARA LATERAL DEL CODO. EPICONDILITIS. CODO DE TENISTA O GOLFISTA

EL DOLOR EN LA CARA LATERAL DEL CODO ES UNA PATOLOGIA FRECUENTE, QUE OCASIONA DOLOR E INCAPACIDAD PARA DESARROLLAR CON COMODIDAD EL TRABAJO O EL DEPORTE.

EN LOS CASOS REBELDES AL TRATAMIENTO MEDICO-ORTESICO. LA ARTROSCOPIA DE CODO SE HA REVELADO COMO EL PROCEDIMIENTO DE ELECCION, CON MAYOR TASA DE EXITOS.

NO OBSTANTE ESTE ES UN TRATAMIENTO QUE REQUIERE DE CONOCIMIENTO DE LA TECNICA Y NO ESTA EXENTO DE POTENCIALES COMPLICACIONES.

El codo de tenista, golfista, epicondilitis, etc…; es un proceso bastante frecuente e incapacitante que tiene lugar en el lado lateral del codo, donde se encuentra el origen de los músculos extensores de la muñeca. Su nombre correcto sería tendinopatía lateral de codo. La primera unidad muscular afecta es el extensor carpi radialis brevis, pero su origen es inseparable del resto de la musculatura extensora, sin embargo su tendón es el más profundo y próximo al hueso.

Su origen se ha atribuido a traumatismos repetidos, los procesos de reparación no son lo suficientemente resolutivos y se desarrolla una tendinosis crónica.

Los estudios indican que tiene un curso auto-limitado, y que en un 80% de pacientes se resuelve en un periodo de un año, pero un 10% de pacientes pueden necesitar cirugía.

Major lo describió en 1880 en jugadores de tenis, y desde entonces el proceso se ha conocido como codo de tenista, pero ocurre en muchísimas personas que no practican este deporte siendo normalmente trabajadores manuales, que desempeñan trabajos de fuerza o repetitivos con la extremidad superior, y que causa gran impotencia funcional, y limitación al afectarse la prono-supinación.

Hay que descartar que el paciente presente un cuadro de hernia discal con radiculopatía, que exista una osteocondritis disecante del capitellum (el dolor suele ser más distal), un atrapamiento nervioso del interóseo posterior, ramo del nervio radial, o una inestabilidad de codo por distensión del ligamento lateral externo.

Un tratamiento con anti-inflamatorios no esteroides, fisioterapia con re-educación del codo, ortesis que limiten la tensión de la musculatura extensora sobre su origen epicondíleo, suele ser la primera línea de tratamiento.

Las infiltraciones suelen mejorar inicialmente el proceso, pero pueden no ser efectivas, perpetuarse el proceso, o producir efectos indeseables sobre la zona como la necrosis grasa o despigmentaciones….

No hay evidencia científica sobre la acupuntura o las ondas de choque, si la hay sobre la inyección de toxina botulínica, pero su precio, efectos indeseables y la debilidad que produce al paciente sobre periodos de 3 meses mínimos hacen muy cuestionable su uso.

Si el tratamiento médico-ortésico falla tras aplicarse correctamente durante unos seis meses puede estar indicado el tratamiento quirúrgico, pudiendo adelantarse este si los síntomas son muy incapacitantes.

Del tratamiento quirúrgico, la cirugía tradicional, la percutánea y la artroscopia tienen unos resultados aceptables.

De las cirugías abiertas, el fracaso puede deberse a no visualizar correctamente la aponeurosis del extensor carpi radialis brevis que es la más profunda.

La artroscopia parece imponerse debido a que permite visualizar el interior de la articulación y puede detectar lesiones que son la causa verdadera y que de otro modo nos pasan desapercibidas, además el origen del extensor se aborda mejor. Permite al paciente un retorno más rápido a su actividad y el alivio del dolor se muestra muy consistente. Sin embargo tiene el riesgo de que se pueden lesionar estructuras nerviosas, y de hecho está contraindicada cuando se ha operado previamente el codo, y máxime si se ha realizado una transposición nerviosa.

En el siguiente vídeo se exponen los conceptos más novedosos.

Esperamos que les pueda ser útil.

ESTE ARTICULO HA SIDO REALIZADO POR EL DR. EMILIO J. SALMERON MARTINEZ, DOCTOR EN MEDICINA Y CIRUGIA, ESPECIALISTA EN TRAUMATOLOGIA Y CIRUGIA ORTOPEDICA.

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mano y muñeca

DOLOR DE MUÑECA. Lesiones graves que pasan desapercibidas

Ciertos dolores de muñeca aparecen como lesiones que no se aprecian en las técnicas de imagen convencionales, sobre todo en los estadios más iniciales. Sin embargo su repercusión es tal, que si no se tratan conducen a dolor crónico, incapacidad, y a una artrosis irreversible.

Es el caso de las lesiones del ligamento entre el hueso escafoides y el hueso semilunar. En estados iniciales no se visualizan, pero conducen a una desestructuración de la mecánica del carpo, conocida como inestabilidad disociativa, que en los estados finales se denomina como muñeca SLAC, y es la causa más frecuente de artrosis postraumático de muñeca.

Hay que sospechar esta lesión, tanto por la localización del dolor como por las maniobras de resalte al presionar sobre el tubérculo del escamondes, y si el paciente continua con sintomatología, no dudar en ofertar una artroscopia de muñeca para poder diagnosticar esta lesión u otro proceso que sea responsable de esa sintomatología.

Normalmente desde los portales convencionales al realizar la artroscopia de muñeca, y valorando la articulación mediocarpiana, podemos valorar si existe separación entre estos dos huesos que traduzca una lesión del ligamento entre ambos.

Si es así, podemos elegir técnicas de electrocauterio para repensar el ligamento, fijación guiada con agujas de Kirschner entre los dos huesos para favorecer la curación del mismo, incluso puntos de capsulodesis a lo Mathoulin, o combinación de los anteriores.

No parece que la simple inmovilización de la muñeca conduzca a una reparación de estas lesiones o evitar su progresión.

En todo caso, son técnicas que se deben de conocer y ofertar a los pacientes para de este modo intentar evitar la progresión de esta lesión, y tener que recurrir a técnicas más complejas desde el punto de vista quirúrgico o bien a técnicas que ya cumplen una función paliativa para la muñeca.

En el siguiente vídeo les exponemos de forma gráfica lo relatado. Esperamos les pueda ser de utilidad.

Este artículo ha sido redactado por Emilio J. Salmerón Martínez, Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica. Pueden encontrar mayor información en nuestra página:

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CARTILAGO DE LA RODILLA. LESIONES Y TRATAMIENTO

CARTILAGO ARTICULAR. LESIONES Y TRATAMIENTO

Las lesiones del cartílago articular de la rodilla son lesiones graves, dada la alta especialización de este tejido, y la escasa capacidad regenerativa, pues las lesiones curan hacía un tejido fibrocartilaginoso que no posee las capacidades biomecánicas del primitivo. De ahí que estas lesiones sean la base de la artrosis en las distintas articulaciones del cuerpo.
Su tratamiento requiere conocer las diferentes técnicas descritas para ello, muchas conocidas desde hace tiempo, otras mas recientes, como los cultivos de condrocitos y las denominadas MASS, o técnicas de andamiaje que tanto se están prodigando en nuestros días.
Por otra parte existen variables dentro de la lesión que sientan un pronóstico más o menos afortunado en su tratamiento que son preciso conocer, como el tamaño de la lesión, el que asiente en una superficie de carga o que sean lesiones especulares (a ambos lados de la articulación), etc.
También debe de considerarse que existan lesiones asociadas como lesiones de meniscos, ligamentos, o deformidades en el plano frontal (genu varo/valgo) o sagital (genu recurvatum). En dicho caso hay que reparar o solucionar estas lesiones para obtener un resultado adecuado en el tratamiento.
Los algoritmos del tratamiento de estas lesiones, dependen de la profundidad que alcanza, es decir si la lesión sólo afecta al cartílago articular (lesión condral), afecta también al hueso subcondral (lesión osteocondral), o existe una base fisiológica vascular (osteocondritis disecante), según estos tipos, y en base a las clasificaciones de Outerbridge, Jackson, y fundamentalmente al tamaño en superficie de la lesión medida tanto por TAC como por RMN, y a las variables mencionadas, esto es: si la lesión afecta a la zona de carga articular, zona submeniscal, tróclea femoral, o se trata de una lesión especular. En resumen, con las consideraciones dadas por los algoritmos de tratamiento y las consideraciones de las variables, podríamos indicar que las lesiones, podríamos considerarlas como aquellas que son superiores a los dos centímetros cuadrados de superficie, entre uno y dos centímetros y las inferiores a los dos centímetros.
Las superiores a los dos centímetros, los artículos publicados en base a evidencia científica y salvo otras consideraciones, indican que los mejores resultados obtenidos y por ello se aconseja el tratamiento por técnicas de trasplante de condrocitos, bien sean en sus facetas de condrocitos sólos, malla de condrocitos (ACI, CACI, MACI), y a este respecto en España, el profesor Guillén posee una amplia casuística, además de haber conseguido tratamientos con las mayores concentraciones celulares, y ser un investigador de renombre en el tema. Personalmente hemos aprendido siempre mucho con él y debemos de congratularnos de sus logros reconocidos internacionalmente.
Entre uno y dos centímetros pueden tratarse mediante técnicas de mosaicoplastia, las cuales han experimentado un gran avance en cuanto al instrumental disponible para realizarlas, además de poder suplementarse en ocasiones con técnicas de andamiaje.
Inferiores a un centímetro pueden ser abordadas mediante técnicas de microfracturas, suplementadas con ácido hialurónico, viscosuplementación, factores de crecimiento, PRP, etc…
En el siguiente vídeo exponemos los algoritmos de tratamiento:

No todas las lesiones necesitan un tratamiento quirúrgico, y en función de la clínica puede comenzarse por un tratamiento conservador, pero eso sí con un seguimiento muy preciso de la lesión.
Si falla este tratamiento conservador, o si se dan las condiciones de dolor, derrames frecuentes, incapacidad, etc…; es cuando debemos plantearnos un tratamiento quirúrgico, que deberemos de ofertar en base a las expectativas del paciente, pues no es lo mismo el tratar a un deportista o atleta, que a un “amateur”, a un adolescente, o a un trabajador. Los tratamientos deben de individualizarse en base a las necesidades reales, y a lo que podemos aportar con el mínimo riesgo y las máximas garantías de éxito.
También hay que considerar los costos de los procesos, pues sobre la técnica base habrá que añadir suplementos del doble del precio de la intervención si usamos técnicas de microfracturas, que pueden llegar al triple si se usan los productos MASS, o a cinco veces en el caso de los transplantes de condrocitos.
En el siguiente vídeo se exponen las principales técnicas y se argumentan con los mejores datos de la bibliografía científica.

También debe de considerarse si existe una patología concomitante en la rodilla, pues esta debe de tratarse. Por ejemplo, hoy sabemos que una rodilla que ha sido sometida a una meniscectomía externa, evoluciona a una artrosis del compartimento externo, desarrollándose un genu valgo progresivo. Por ello en un paciente joven no se han de escatimar esfuerzos en tratarla con transplantes meniscales, o incluso con cultivos condrales, pues ambas técnicas no son incompatibles e incluso se complementan. Si además existe una deformidad asociada, se puede añadir a la técnica una osteotomía.
Todo esto lo exponemos en el siguiente vídeo.

 

ESTE ARTÍCULO HA SIDO ELABORADO POR EL DR. EMILIO J. SALMERON MARTINEZ, DOCTOR EN MEDICINA Y CIRUGIA, ESPECIALISTA EN CIRUGIA ORTOPEDICA Y TRAUMATOLOGIA. PROFESOR CLINICO ASOCIADO DE DICHA ESPECIALIDAD EN LA UNIVERSIDAD DE MURCIA.

ESPERAMOS QUE PUEDA SERLES DE UTILIDAD.

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POLITRAUMATIZADOS

La atención al paciente politraumatizado es importantísima, debe de categorizarse y tener un protocolo establecido para poder salvarle la vida y minimizar las complicaciones futuras.
El paciente que ha sufrido un accidente de alta energía es un paciente grave, donde han de priorizarse las medidas a adoptar con el fin de salvarle la vida y de conseguir una recuperación lo más adecuada y precoz posible, minimizando las secuelas. Se expone la actuación racional de actuación del cirujano ortopédico dentro del equipo multidisciplinar de atención al politraumatizado, basándonos en el concepto de control de daños.
Conocer la problemática del paciente politraumatizado es esencial para todos los profesionales que trabajan en los servicios de urgencias, y enseñar de modo correcto a los estudiantes de todas las disciplinas que componen las ciencias de la salud es una labor esencial.

Lo primero que hay que hacer en estos pacientes es salvarles la vida, atendiendo a las causas que pueden arrebatarla, y hay que ver que el paciente pueda ventilar o respirar, el estado circulatorio sea el adecuado, controlar las hemorragias y ver donde potencialmente pueden existir hemorragias internas, asimismo la función neurológica ha de valorarse.

Los traumatólogos haremos un control de daños, que consiste en ver que lesiones son las potencialmente más graves y que debemos atender primero para estabilizar al paciente.

Hemos de atender las fracturas de pelvis y las fracturas de huesos largos, conociendo su problemática particular. Así una fractura de pelvis que afecte la parte posterior del anillo, causará un sangrado que debemos controlar: Disminuyendo el espacio de sangrado (bien por compresión directa -técnica de empacado- o bien aplicando una fijación externa – que puede ser tan simple como poner una sábana alrededor de la pelvis o aplicar un fijador externo-). Las fracturas de huesos largos por otra parte deben de estabilizarse con lo que se minimizará el sangrado y las embolias grasas.

Estabilizar el paciente en cuanto a sus fracturas, es la forma más eficaz y eficiente para que posteriormente pueda tratarse de modo adecuado en los servicios de reanimación y/o cuidados intensivos.

Una vez estabilizado el paciente es cuando podemos realizar cirugías más definitivas, que mejoren la función, como puede ser la estabilización o la fijación interna mediante placas y tornillos de pelvis u otras estructuras.

Exponemos un caso ilustrativo para comprender estas técnicas y conocer la visión de la cirugía ortopédica y traumatología, de un accidentado con múltiples fracturas y potencialmente causantes de problemas médicos importantes en un paciente.

Como siempre esperamos pueda ser útil.

Este artículo ha sido elaborado por el Dr. Emilio J. Salmerón Martínez, Doctor en Medicina y Cirugía, Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, y tiene una finalidad docente para los profesionales de ciencias de la salud en formación, también es divulgativo para concienciar a los pacientes y familiares de la gravedad de determinadas lesiones cuando se producen.

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INESTABILIDAD DE MUÑECA. LESION LIGAMENTO SL

SE PRESENTA LA LESION DEL LIGAMENTO ESCAFOLUNAR.

Las lesiones de los ligamentos de muñeca en especial el ligamento escafolunar (SL), merecen una consideración especial, pues producirán una clínica dolorosa, que se hará invalidante progresivamente, conduciendo a la artrosis de muñeca en poco tiempo.

Esta artrosis secundaria a la lesión del ligamento escafolunar, recibe un nombre especial y se la conoce como muñeca SLAC por el acrónimo de sus siglas en inglés.

Se estima que es la principal causa de artrosis primaria de muñeca.

Deben de conocerse unos estadios, que en síntesis pueden considerarse como estadios pre-radiográficos y otros donde las lesiones están establecidas.

La lesión que se produce es consecuencia de la rotura del ligamento escafolunar, este es un ligamento acintado, entre dos huesos, cubierta su superficie de cartílago, y es responsable último de que el escafoides siga a la primera hilera del carpo en sus movimientos. De modo que si se rompe produce una inestabilidad conocida como disociativa, donde el semilunar se coloca en dorsiflexión o DISI.

La lesión establecida tiene unos signos conocidos, como el aumento del espacio entre el semilunar y el escafoides o signo de Therry Thomas (por la separación entre los dientes de este cómico), el escafoides se coloca en flexión y aparece el signo del anillo, en la radiografía lateral aparece una posición en DISI del semilunar….; con estadios menos avanzados hemos de recurrir a proyecciones dinámicas de desviación radial y cubital o a una cinerradiografía para ver la separación efectiva, y nos es útil el TAC y la RMN.

Hoy día las lesiones que no podemos apreciar por pruebas de imagen, las intentamos valorar por artroscopia, y son los estadios que se conocen como predinámicos, existe una clasificación artroscópica de estas lesiones y unos tratamientos establecidos que en muchas ocasiones podemos solucionar artroscópicamente.

Por otra parte el tiempo de la lesión nos permite clasificarla como aguda o crónica, para poder intentar o no una reparación primaría del ligamento.

Nos ha supuesto como cirujanos un reto el poder tratar a estas lesiones crónicas, que ya comienzan a dar síntomas y que vemos en las pruebas de imagen de forma clara.

Técnicas como ligamentoplastia de Brunelli, la modificación de Garcia Elias, las artrodesis parciales, las técnicas hueso tendón-hueso, tienen series, sus detractores y los que abogan por ellas, pero son técnicas de difícil ejecución, y en muchos casos producen secuelas que ensombrecen los resultados.

La técnica que se expone es una técnica que pensamos reproducible, ingeniosa, y de resultados prometedores.

Mostramos un caso clínico y el fundamento técnico de la misma.

Este artículo sobre la inestabilidad de la muñeca ha sido elaborado por el Dr. Emilio José Salmerón Martínez; Doctor en Medicina y Cirugía, Especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica. Pueden consultarle en cualquiera de sus consults y también on-line.

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Luxación de codo. Inestable tras reducción

LUXACION DE CODO. GRAN INESTABILIDAD.

 

La luxación de codo, es un problema grave, que requiere asistencia médica inmediata, y lograr la reducción de la forma más precoz y efectiva posible. Existen distintos tipos según el número de ligamentos lesionados, o la asociación con lesiones óseas.

El conocimiento en profundidad de esta patología puede conducirnos como médicos a minimizar las complicaciones que sufrirá el paciente tras padecer esta lesión.

Nuevas técnicas de tratamiento nos permiten minimizar las secuelas, pero debemos conocerlas en profundidad. Exponemos aquí una nueva técnica para tratar una luxación aguda de codo, altamente inestable, mediante biotenodesis con tornillos interferenciales.

Esto nos permite una rehabilitación más precoz y agresiva.

 

La luxación de codo es una patología que suele ser compleja de tratar. Presentará pocos problemas si es aislada y no se asocia a lesión ósea/cartilaginosa y la lesión ligamentosa es única y se dan las condiciones para que cicatrice bien. En caso contrario puede ser frustrante tanto para el médico como para el paciente dadas las tremendas complicaciones a las que conduce.

Es esencial conocer la anatomía de los ligamentos del codo (enlace), conocer la fisiopatología de estas lesiones y disponer de un algoritmo (enlace), que nos permita clasificar correctamente la lesión para tratarla de la forma más adecuada.

Por otra parte las fracturas asociadas, de la cabeza del radio, de la estiloides del cúbito, y la combinación de estas (triada terrible), harán el problema más difícil de solventar.

Conocer cómo, el orden secuencial de reparación y el empleo de distintos procedimientos (fijadores externos, internos…), es importantísimo y esencial para tratar estas lesiones (enlace).

Las complicaciones de no conseguir una recuperación anatómica son desvastadoras en el sentido de rigideces complejas y permanentes o inestabilidades. No debiendo desdeñarse las lesiones neurológicas y/o vasculares.

Gracias a los nuevos diseños de la industria, y la investigación que comporta, hoy contamos con nuevos sistemas que son prometedores para alcanzar resultados si no óptimos si satisfactorios, a la vez que dotar de una estabilidad que nos permita iniciar la rehabilitación de forma rápida, protegiendo las estructuras reparadas mientras se produce la cicatrización.

En el siguiente vídeo exponemos un caso de gran inestabilidad de codo tras una luxación, lo que en nuestra clasificación vendría a ser un estadío IIIC, y su reparación mediante una biotenodesis del complejo externo, que nos ha evitado la reparación del complejo interno, minimizando de este modo la disección y la rigidez subsiguiente, así como hacer innecesario el uso de un fijador externo de codo (enlace) para proteger la reparación.

 


Esperamos que pueda ser útil a la hora de afrontar el tratamiento de esta patología, y hacer comprender al paciente afecto de esta lesión, el grado de colaboración y participación que ha de tener en su recuperación.

 

Este artículo sobre la luxación de codo ha sido elaborado por el Dr. Emilio José Salmerón Martínez; Doctor en Medicina y Cirugía, Especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica. Pueden consultarle en cualquiera de sus consults y también on-line.

 

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“ESGUINCE DE MUÑECA”: DOLOR DE LA RADIOCUBITAL DISTAL

RADIOCUBITAL DISTAL: PATOLOGIA.

El dolor de muñeca con origen en la radiocubital distal es una de las causas más frecuentes del mismo, entre sus orígenes más frecuentes la degeneración articular de la propia articulación, el pinzamiento o impingement de la misma por un cúbito largo y la degeneración del fibrocartilago articular, suelen responder de forma correcta a la osteotomía de acortamiento cubital, que nosotros combinamos con técnicas artroscópicas.

En el presente vídeo se repasa la anatomía, fisiología y conceptos fisiopatológicos de mayor transcendencia en el tratamiento.

Se exponen casos clínicos ilustrativos intervenidos por nosotros.